No sé si sabéis quien es Bernard Nathanson, se trata
de un médico estadounidense que murió hace poco. Cuando era joven el aborto era ilegal, veía como sufrían las mujeres al salir de las clínicas, por lo que decidió luchar por la legalización del aborto, operación
que logró con éxito, (llegando a ser conocido como el rey abortista) además de
lo mucho que se extendió.
Para ello usaban estadísticas falsas, las cuales eran
imposibles de contradecir, ya que las clínicas eran ilegales y por tanto no
había un registro de ellas ni tampoco del número de abortos que se practicaban
en cada una,
Asi, por ejemplo, decía que había un gran auge en este
tipo de prácticas, y la realidad era que el número de abortos era 10 veces
inferior al que decían.
Con esto, la gente empezó a cambiar de mentalidad, era
la nueva moda, si eras antiabortista eras un carca conservador que estaba en
contra del progreso.
Otro argumento que puso fue el de escoger a la Iglesia
como enemigo, de esta forma se decía que la defensa del aborto se basaba en
argumentos sin ningún tipo de rigor científico, descartando e ignorando
fácilmente las voces de protesta; por eso muchos abortistas cuando oyen la opinión de un antiabortista, dicen ya te están comiendo el coco los de la Iglesia.
A lo largo de su vida, Nathanson ha sido responsable
de más de 70000 abortos, incluyendo el de su mujer, el cual practicó él mismo,
de una manera fría e inhumana, según asegura Nathanson. Además nos cuenta que
usaban un lenguaje especial, para tratar de esconder (de una forma penosa) la
realidad que había detrás de todo esto.
Por ejemplo, la cabeza del feto era llamada la pieza
número 1.
En la década de los 70, con el paso de los años fueron
mejorando las tecnologías, y fue como a través de fetoscopías, técnicas de
ultrasonido, ecografías…. Como se hizo evidente la realidad de que el embrión
era un ser humano.
Fue entonces cuando Nathanson y muchos compañeros
suyos cambiaron radicalmente de opinión y no volvieron a practicar ni un solo
aborto más. Muchos de ellos se traumatizaron y sufrieron profundas depresiones, no se podían creer lo
que habían estado haciendo todos esos años.
Antes de todos
esos avances no sabíamos nada acerca del feto, no sabíamos que lo que estaba
tras el vientre de la materno era un ser vivo, un ser humano, dice Nathanson en una
entrevista que le hicieron.
Fue en 1982 cuando decidió hacer un documental,
conocido como el grito silencioso (el cual colgaré en otra entrada), en
el que Nathanson explica cómo se lleva a cabo un aborto, explicando las
diferentes técnicas que se usaban por aquel entonces, al tiempo que vamos
viendo, a través de una ecografía el proceso abortivo, cuando se introduce la
aguja, el feto reacciona ante la presencia de un extraño y se pone nervioso, su
corazón empieza a latir a gran velocidad e intenta desesperadamente poder
escapar de todas las herramientas que se abalanzan sobre él para arrancarle sus
extremidades y la cabeza, la cual es machacada.
Es un documental muy duro, en el que impresiona la
reacción del feto.
La continuación de este documental se llama el eclipse de la razón (también lo colgaré).
Después de ver el documental, algunos se preguntaban
si con unas técnicas más avanzadas, con las que el feto apenas sufriese, sería
buena la práctica del aborto.
La respuesta es evidente, pues se practica con la
intención de quitar una vida, una vida humana, la del embrión.
Es como si te dicen, tranquilo no vamos cortarte en
pedacitos poco a poco, solamente vamos a pegarte un tiro en la cabeza, así que
estate tranquilo que no vamos a hacerte daño, ¿qué es lo que dirías?
A partir de este momento Nathanson fue dando
conferencias por todo el mundo, ahora en contra del aborto, siendo una de las grandes personalidades en el mundo provida. En 1996 se hizo
creyente, es decir, 14 años después de empezar a dar estas conferencias, lo
cual demuestra que la defensa del aborto se basa en evidencias científicas y no
en creencias religiosas.
Después escribió un libro La mano de Dios, en el que cuenta su experiencia en este mundo.
Finalmente murió hace poco, pero es bien recordado por
el gran cambio que dio y la sinceridad con que contaba la historia de todo
aquello de lo que luego se horrorizó.
La pena es lo que tardó en darse cuenta y la cantidad de vidas que se llevó por delante, pero ahora eso es cosa entre él y Dios. Un abrazo
ResponderEliminarYa, pero es más recordado por su faceta provida que por su faceta abortista, y sobre todo a la gente le sorprendía la sinceridad con la que contaba su experiencia en este mundo. Además con esto se puede comprender bastante bien este tema, ya que es remontarse a las raíces del aborto (tal y como se presenta hoy)
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